El método KonMari
Sin duda, el Método Konmari de Marie Kondo es el más conocido en el mundo. Me hace mucha gracia cuando los periodistas nos llaman a las organizadoras profesionales: «las Marie Kondos de España».
Su libro La magia del orden (y los siguientes) dio la vuelta al mundo y convirtió la organización del hogar en un tema de conversación. Millones de personas empezaron a vaciar armarios, doblar la ropa en vertical y preguntarse si cada objeto les «daba alegría». Yo también.
Pero reducir el método KonMari a una forma de doblar camisetas sería quedarse solo con la superficie.
Detrás de esta metodología hay una filosofía que cambió la forma de entender la organización y que, todavía hoy, sigue influyendo en muchos organizadores profesionales.
¿Quién es Marie Kondo?
Marie Kondo nació en Tokio (Japón) en 1984 y desde muy joven sintió interés por el orden y la organización. Con apenas 19 años comenzó a trabajar como consultora de organización mientras estudiaba en la universidad.
En 2011 publicó La magia del orden (The Life-Changing Magic of Tidying Up), un libro que se convirtió en un éxito internacional y que fue traducido a decenas de idiomas. Años más tarde, su serie de Netflix terminó de dar a conocer el método KonMari en todo el mundo.
Para muchos, Marie Kondo fue la primera persona que demostró que organizar una casa podía ser una profesión.
¿Qué es el método KonMari?
El método KonMari es una metodología de organización que propone ordenar la vivienda de una sola vez y por categorías, en lugar de hacerlo por habitaciones o poco a poco.
Su objetivo no es tener una casa perfecta.
Su objetivo es conservar únicamente aquello que aporta valor a tu vida y crear un hogar rodeado de objetos que realmente quieres mantener.
Por eso, antes de pensar dónde guardar algo, Marie Kondo propone hacerse una pregunta muy concreta:
¿Quiero conservar este objeto?
Ese cambio de enfoque es una de las grandes aportaciones de su metodología.
Los seis principios del método KonMari
Marie Kondo resume su método en seis principios fundamentales:
- Comprometerse con el proceso de organización.
- Imaginar el estilo de vida que quieres conseguir.
- Descartar antes de organizar.
- Ordenar por categorías y no por habitaciones.
- Seguir un orden determinado durante el proceso.
- Conservar únicamente aquello que «despierta alegría» (spark joy).
Aunque cada uno tiene su importancia, hay dos ideas que marcaron un antes y un después en la organización profesional: ordenar por categorías y decidir primero qué conservar antes de pensar dónde guardarlo.
Las cinco categorías de KonMari
Marie Kondo propone organizar siempre en este orden:
- Ropa.
- Libros.
- Papeles.
- Komono (objetos diversos).
- Objetos sentimentales.
No es un orden aleatorio.
Empieza por las categorías que suelen generar menos carga emocional y deja para el final aquellas en las que tomar decisiones resulta más difícil.
¿Por qué el método KonMari fue tan revolucionario?
Aunque ella misma habla de inspirarse en el método Dhan-Sha-Ri y la misma cultura japonesa, Marie Kondo cambió la conversación.
Puso el foco en la toma de decisiones.
En lugar de preguntarnos dónde guardar un objeto, nos invitó a preguntarnos si realmente queríamos seguir conviviendo con él.
Ese cambio parece sencillo, pero transformó la manera en que muchas personas entendían el orden. Antes de KonMari, la mayoría de consejos sobre organización se centraban en comprar cajas, aprovechar mejor el espacio o colocar los objetos de una determinada manera.
Lo que más me gusta de KonMari
Hay varias ideas que considero especialmente valiosas.
La primera es que recuerda que organizar empieza mucho antes de colocar objetos.
La segunda es que insiste en hacer el descarte antes de comprar organizadores o buscar soluciones de almacenaje.
Y la tercera es que pone a la persona en el centro del proceso.
Al final, el objetivo no es tener un armario bonito.
Es construir un hogar que refleje cómo quieres vivir.
Sus limitaciones
Como cualquier metodología, KonMari también tiene limitaciones.
No todas las personas conectan con la pregunta «¿esto me despierta alegría?».
Hay clientes que toman mejores decisiones haciéndose preguntas diferentes.
Además, organizar toda una vivienda de una sola vez no siempre es realista. Las familias con niños pequeños, jornadas laborales intensas o situaciones personales complejas suelen necesitar procesos más flexibles.
Y eso no significa que el método no funcione.
Significa que el organizador profesional debe saber adaptarlo.
¿Qué puede aprender un organizador profesional del método KonMari?
Si tuviera que resumir la mayor enseñanza de Marie Kondo en una sola frase, sería esta:
Antes de organizar un espacio, ayuda a la persona a tomar decisiones.
Parece una idea sencilla, pero cambia completamente nuestra forma de trabajar.
Un organizador profesional no solo ordena cajones.
Acompaña a las personas a decidir qué quieren conservar, qué necesitan y qué papel ocupan sus pertenencias en su vida.
Creo que esa es la verdadera aportación de KonMari a nuestra profesión.
Mi reflexión
No utilizo el método KonMari de forma literal en mis proyectos.
Y, sin embargo, le debo mucho.
Me enseñó que la organización no empieza en las cajas, las etiquetas o los organizadores.
Empieza cuando una persona toma conciencia de lo que realmente quiere conservar.
Con los años he adaptado muchas de sus ideas a mi forma de trabajar. Algunas las utilizo con frecuencia y otras no encajan con todos los clientes.
Pero eso ocurre con cualquier metodología.
No se trata de seguir un método al pie de la letra.
Se trata de entender qué puede aportar y decidir cuándo tiene sentido aplicarlo.
Porque, al final, ningún método organiza una casa por sí solo.
Quien marca la diferencia es el organizador profesional que sabe adaptarlo a la persona que tiene delante.
Si te gusta esta serie, no te pierdas todos los artículos sobre los métodos de organización.
Me encantaría leerte y saber nuevos métodos. Seguro te sabes alguno más.
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