El método FlyLady
Hay personas que son capaces de organizar toda su casa en un fin de semana.
Y hay otras que solo de pensarlo se sienten completamente desbordadas.
Si KonMari propone un gran proceso de transformación, FlyLady plantea justo lo contrario: pequeños pasos repetidos cada día.
Su filosofía parte de una idea muy sencilla.
No necesitas hacerlo todo hoy. Solo necesitas hacer un poco, todos los días.
Por eso, más que una metodología de organización, FlyLady es un método para crear hábitos que ayuden a mantener el hogar bajo control.
¿Quién creó el método FlyLady?
FlyLady fue creado por Marla Cilley, una estadounidense que, después de años sintiéndose desbordada por el caos de su hogar, comenzó a desarrollar un sistema basado en rutinas sencillas y fáciles de mantener.
A finales de los años noventa empezó a compartir sus consejos a través de internet y de una lista de correo electrónico que, con el tiempo, reunió a millones de seguidores en todo el mundo.
Su mensaje conectó especialmente con personas que sentían que nunca conseguían mantener la casa ordenada, aunque lo intentaran una y otra vez.
¿Qué es el método FlyLady?
FlyLady propone organizar el hogar poco a poco, incorporando pequeñas rutinas diarias que evitan que las tareas se acumulen.
En lugar de dedicar un día entero a limpiar o poner orden, propone repartir el trabajo en acciones muy pequeñas que puedan realizarse incluso en los días con menos tiempo o energía.
Su objetivo no es conseguir una casa perfecta.
Su objetivo es crear hábitos que hagan más fácil mantener el hogar.
Los principios del método FlyLady
Aunque con los años el método ha incorporado muchas herramientas, hay varias ideas que forman la base de toda la filosofía.
Empieza por pequeños pasos
Uno de los lemas más conocidos de FlyLady es:
«Puedes hacer cualquier cosa durante 15 minutos.»
En lugar de afrontar una tarea enorme, propone dividirla en acciones pequeñas y manejables.
Así es mucho más fácil empezar.
Crear rutinas
Las rutinas de mañana y de noche son uno de los pilares del método.
No tienen por qué ser largas.
Lo importante es que se repitan cada día hasta convertirse en un hábito.
Trabajar por zonas
La vivienda se divide en diferentes zonas que se trabajan de forma rotativa.
Así se evita intentar hacerlo todo al mismo tiempo.
La perfección no existe
Quizá esta sea una de las ideas más conocidas de FlyLady.
Su lema «Done is better than perfect» (Hecho es mejor que perfecto) anima a abandonar el perfeccionismo y valorar el progreso por encima de la perfección.
Crear hábitos sostenibles
El objetivo no es organizar una vez.
Es conseguir que el mantenimiento forme parte de la vida cotidiana.
¿Qué aportó FlyLady?
FlyLady cambió la conversación sobre el mantenimiento del hogar.
Hasta entonces, muchas metodologías se centraban en organizar espacios.
Ella puso el foco en los hábitos.
Demostró que muchas personas no necesitan mejores organizadores ni más cajas.
Necesitan rutinas sencillas que les ayuden a mantener el orden sin sentirse desbordadas.
Su propuesta ha ayudado especialmente a quienes viven con estrés, falta de tiempo o tendencia a procrastinar.
Sus fortalezas
Lo que más valoro de FlyLady es que elimina la presión.
No exige hacerlo todo perfecto.
Invita a empezar.
También me parece muy acertada su apuesta por construir hábitos poco a poco.
Sabemos que mantener el orden depende mucho más de lo que hacemos cada día que de una gran sesión de organización una vez al año.
Además, es una metodología muy accesible.
Cualquier persona puede empezar hoy mismo con pequeños cambios.
Sus limitaciones
FlyLady está pensada principalmente para el mantenimiento.
Por eso, cuando una vivienda presenta un exceso importante de objetos o un desorden muy acumulado, suele ser necesario realizar primero un proceso de organización más profundo.
También conviene adaptar algunas de sus rutinas a la realidad de cada familia.
No todas las personas disponen del mismo tiempo, tienen la misma energía o viven las mismas circunstancias.
Como ocurre con cualquier metodología, el sistema debe adaptarse a la persona y no al revés.
¿Qué puede aprender un organizador profesional del método FlyLady?
Si tuviera que resumir la mayor enseñanza de FlyLady en una frase, sería esta:
Un sistema de organización solo funciona si puede mantenerse.
Con demasiada frecuencia ponemos toda nuestra atención en la transformación inicial y olvidamos que el verdadero reto empieza cuando termina el proyecto.
FlyLady nos recuerda que los hábitos son tan importantes como la organización.
Y que un sistema sencillo, repetido cada día, suele ser mucho más eficaz que un sistema perfecto que nadie consigue mantener.
Mi reflexión
Hay una idea de FlyLady que siempre me ha parecido especialmente valiosa.
Las personas no fracasan porque no sepan organizar.
Muchas veces fracasan porque intentan cambiar demasiadas cosas de golpe.
Como organizadores profesionales, es fácil centrarnos en el resultado final.
Pero nuestros clientes siguen viviendo en esa casa cuando nosotros nos vamos.
Por eso intento que cada sistema que diseño sea fácil de mantener, incluso en los días en los que no hay tiempo, energía o motivación.
Porque el orden no se construye en una única sesión.
Se construye con pequeños hábitos que, repetidos cada día, terminan formando parte de la vida.
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Me encatntaria leerte y saber nuevos metodos. seguro te te sabes alguno más.
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